Hola a todos. Hoy es la primera vez que hablo delante de vosotros. Durante los últimos 3 meses he estado escondido en las últimas filas de esta habitación escuchando, pero en este momento he decidido que me escuchéis a mí. Me llamo Marco Ramírez…
- Hola Marco -, responden al unísono todos los asistentes a la reunión.
Decía que me llamo Marco Ramírez y… y soy psicópata. Lo diré una sola vez: no me gusta que me interrumpan.
Ya sé que no está bien visto, que los psicópatas no tenemos buena fama, pero no me juzguéis a mí porque yo no me meto con vuestras adicciones. ¿Acaso me entrometo yo en que nuestra amiga “Luna de Abril” sea adicta al crack desde hace 5 años? ¿O que el dicharachero “Toni Laiker” pase más tiempo con prostitutas asiáticas que con su mujer y sus cuatro hijos? ¿O que “Luís Skywalker” haya acabado con todos los gatos de su vecindario y se los haya dado de comer a su suegra como si fueran asado de pollo? Miraros bien. ¡Si sois unos cobardes que no os atrevéis ni a confesar vuestros verdaderos nombres! No pido que me comprendáis, ni que os apiadéis de mi alma… yo me llamo Marco Ramírez y sólo pido una cosa: silencio.
Para el que le interese, voy a hablar de un tipo diferente desde pequeño. Seguramente, sería el antihéroe de cualquier guión escrito por algún novato, algún guionista de películas de serie b, probablemente recién salido de su academia con un aprobado por los pelos.
Con apenas una docena de años en su haber, el chico ya había sido expulsado de tres colegios de primaria por motivos muy diversos: empujar a un compañero por las escaleras, lanzar todas las mochilas de sus amigos por las ventanas en reiteradas ocasiones o irrumpir, totalmente desnudo, en el baño de las niñas y destrozar los váteres con un martillo que, previamente, había robado del taller de Tecnología con tal vehemencia que, incluso sus profesores, vieron peligrar su integridad física si osaban interponerse en su camino.
Pero no había porqué dramatizar. Al menos eso era lo que repetían una y otra vez Marta y Carlos Mendoza, sus padres. No era más que un niño pidiendo más atención de la gente de su entorno. Nada más. Tenía doce años y eso, como todos saben, son cosas de niños. Lo habían visto un millón de veces en las noticias.
¿Cómo un ser tan joven podía albergar en su interior tanta maldad, tanto odio y tan poco respeto hacia los demás?, se preguntaban en cada reunión sus profesores. ¡Si apenas levantaba un palmo del suelo!
Aparentemente y según la opinión de los psicólogos que lo habían tratado, Ariel cumplía con el estereotipo del niño que se cría en el seno de una familia acomodada: ropa nueva, zapatillas de deporte a la última y una cara de no haber roto un plato en su vida que nunca podría hacer sospechar a nadie de su oscuro interior.
Es por esto por lo que sin duda, ese guionista creería que Ariel acabaría con sus huesos en un reformatorio hasta que alcanzara la mayoría de edad. Después, probablemente, la policía lo acabaría atrapando mientras asaltaba una gasolinera. Entraría en la cárcel acusado de atraco a mano armada y con una condena de 15 años de los que sólo cumpliría los dos primeros, ya que moriría en una reyerta interna entre presos.
Lástima que la mediocridad de ese novato le habría impedido conocer su misión en la vida. Su verdadera historia. Pero no hablemos más de él. Ese guionista está muerto.
- ¿Cómo que muerto? ¿Has matado a un guionista? -, preguntó Luís Skywalker.
Me has interrumpido pero me caes bien. Pero no vuelvas a tentar de nuevo tu suerte. La próxima vez te cortaré las manos y las clavaré en la puerta de esta sala, como hacían en el Imperio Romano, para que nadie vuelva a cometer tu mismo error. Ahora, cállate si no quieres que cumpla mi amenaza.
He dicho que está muerto y lo sé porque yo he acabado con su vida esta mañana, mientras lloraba como una nena y rogaba por su vida. Qué penoso. ¿Dónde ha quedado la dignidad del Hombre? Tuve que cortarle la lengua, era necesario. No se callaba y el pequeño Chiqui, mi gato, tenía hambre.

1 comentarios:
Quiero más, increíble como empieza, espero que lo continúes y lo termines( ya sabes por donde voy). Ahora, que me da a mi que este es hermano de Dexter Morgan.
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